CALDERAS DE BIOCOMBUSTIBLES

Instalación de calderas biocombustible

instalación de calderas biocombustibles

Las calderas de biomasa funcionan de forma similar a cualquier otro tipo de caldera. Su singularidad radica en el tipo de combustible que emplea, es decir, que está preparada para la combustión de biomasa.
El nivel de producción de óxidos de azufre sea muy bajo, porque el contenido de azufre de la biomasa es bajo. Se evitan las peligrosas lluvias ácidas que se derivan de la combustión de carbones y derivados del petróleo.
Disminución de las emisiones de partículas y de contaminantes como NOx, HC y CO.
Tiene un ciclo neutro de CO2, es decir, no contribuye al calentamiento global.
El aprovechamiento de bosques propios o el reciclaje de deshechos para biomasa implica una correcta gestión para aumentar su producción y garantizar el suministro.

 

 Al igual que otro tipo de calderas convencionales, el calor generado durante la combustión se transmite a un intercambiador de calor mediante un circuito de agua caliente. El intercambiador a su vez transmite el calor al A.C.S. (Agua Caliente Sanitaria)
La alimentación de las calderas de biomasa se realiza mediante un contenedor dónde es almacenado el biocombustible. Desde este contenedor sale un tornillo sin fin que conduce la biomasa al interior de la caldera donde sucederá la combustión y la generación de energía térmica.
El residuo de la combustión son las cenizas. Las cenizas se acumulan en la parte inferior denominada cenicero. Este debe vaciarse y limpiarse varias veces al año dependiendo de su uso, aunque tenga sistema de autolimpieza.

Tipos de caldera biomasa

¿Cuáles son los tipos de caldera biocombustible?

Éstas se pueden clasificar dependiendo del tipo de combustible o dependiendo de la tecnología.

Calderas de biomasa policombustibles: son calderas de potencia medio o alto. Este tipo de caldera admite varios tipos de biocombustible, por ejemplo pellet y astillas.
Caldera de pellet: son calderas de potencia baja y media. Están diseñadas para la combustión de pellet. Son compactas, pequeñas y muy eficientes.

Caldera estándar de biomasa: alcanzan rendimientos de hasta un 92%. Se diseñan para un biocombustible determinado como leña, astillas, o pellets. Disponen de sistemas automáticos de alimentación de biomasa, de limpieza del intercambiador y de extracción de cenizas.
Calderas adaptadas a biomasa: presentan rendimientos inferiores normalmente entre el 75 y el 80%. Se trata de calderas antiguas preparadas para otros combustibles como carbón o gasóleo que son modificadas para emplear la biomasa como combustible. Su grado de automatización depende de la modificación que se haya realizado.
Calderas de pellet condensación: presentan los mayores rendimientos de hasta un 103%. Emplean el pellet en exclusiva como combustible. Son pequeñas y están completamente automatizadas para lograr el máximo rendimiento.
Calderas mixtas: presentan un rendimiento alto de hasta un 92%. Admiten al menos dos tipos de combustible que se pueden emplear de forma alternativa. La alimentación del combustible es automática.

Servicio de instalación de caldera de biocombustible

Combustibles de biomasa para calderas

En España existe gran cantidad de biomasa para utilizar en las calderas. Los biocombustibles típicos a emplear son:

Instalación de energía de biomasa

Una instalación de energía de biomasa consta de los siguientes elementos

Una caldera de biomasa es un equipo mecánico compacto e independiente. Su interior está formado de un sistema de alimentación: conduce el biocombustible desde el silo a la cámara de combustión.

Se alimenta de biocombustible y aire y en el interior se realiza la combustión generando energía térmica.

Dónde se realiza la transferencia de calor al circuito de agua caliente de la vivienda.

Evita la deposición de cenizas y mantiene la eficiencia del sistema.

Regula y optimiza el funcionamiento de la caldera de biomasa.

El silo es la parte de la instalación dónde se almacena el combustible de biomasa. El silo se diseña en función del biocombustible que va a suministrar a la caldera.

Es el conducto específico para la salida de humos de la cámara de combustión.

Permite conducir el agua desde el punto donde adquiere el calor hasta su destino. Posteriormente retorna para completar el circuito y repetir el proceso.